jueves, 9 de abril de 2015

Control de natalidad

Durante el gobierno de facto del general sijsdjisd se intentó imponer un control de natalidad sobre aquellas poblaciones compuestas principalmente por familias numerosas que resultaban ser, en la gran mayoría de los casos, aquellas no integradas completamente a la vida en la ciudad, producto de su forma de vida rural y auto suficiente. El censo del pasado año determinó que un gran porcentaje de estos individuos no ha utilizado nunca un ordenador, televisor, escalera mecánica, tuvo acceso a internet o teléfonos móviles. Estaban familiarizados con los automóviles, algunos de ellos los utilizaban para sus trabajos diarios. Pero cada uno y a la vez todos los rostros dejaron en claro que jamás habían visto aquello que trajeron con sigo los trabajadores sociales y militares del estado para, según su anuncio: "regular la periodicidad con que se sumen integrantes a las familias", eran una suerte de bolsa, como la del supermercado, pero más aceitosa, pequeña y elástica. Tras dejar un gran cargamento de ellas y procurar que cada hogar tenga su cuota, se retiraron.
Tiempo después volvieron con la intención de realizar la primer observación del recientemente implementado método para controlar la natalidad. Respecto a las cifras, los resultados superaron las expectativas, el número de infantes se había reducido considerablemente, aunque no con la lógica que era esperada. Tras entrevistar a varias personas y recibir testimonios como "(las bolsas)funcionaban a la perfección, el bebé no podía respirar jamás una vez que se le aplicaba la bolsa a la cabeza" y que "el hecho de que sea aceitoso hace de su manipulación mucho más fácil" decidieron abortar inmediatamente el proyecto.
Desde entonces se han utilizado píldoras y castraciones para regular, ocasionalmente, los nacimientos en...ahí donde pasó todo esto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada